sábado, 28 de septiembre de 2013

Espacio concreto.

Tenemos media hora.

Dentro de la pieza yo soy una niña que siente tus manos seguras, con fuerza, tu boca muy grande y tu cuerpo con el frenesí para sentir esa desesperación de más, mejor. 
Estamos en un espacio donde todas las demás ideas que no estén fijadas en este momento, pueden ser llevadas a cualquier significado, a cualquier radicalización que es posible y que no nos importa porque tenemos poco tiempo, porque no me importa ahora ni en los próximos 29 minutos, y porque tu de lo único que estás preocupado es de seguir quitándome la ropa con tus convencidas manos, en este espacio que nos baja de las ideas y que es nuestro.

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