sábado, 28 de septiembre de 2013

Espacio concreto.

Tenemos media hora.

Dentro de la pieza yo soy una niña que siente tus manos seguras, con fuerza, tu boca muy grande y tu cuerpo con el frenesí para sentir esa desesperación de más, mejor. 
Estamos en un espacio donde todas las demás ideas que no estén fijadas en este momento, pueden ser llevadas a cualquier significado, a cualquier radicalización que es posible y que no nos importa porque tenemos poco tiempo, porque no me importa ahora ni en los próximos 29 minutos, y porque tu de lo único que estás preocupado es de seguir quitándome la ropa con tus convencidas manos, en este espacio que nos baja de las ideas y que es nuestro.

miércoles, 30 de enero de 2013

Sólo el conocimiento.

No quiero verte, no quiero escuchar tu voz, sólo quiero escuchar lo que dices.
Quiero escuchar lo que dices y quiero sentir tu mano en mi pelvis. 
Háblame de aquellas doncellas que levantaban el faldón a las manos de los hombres sabios, que cantaban canciones que las hacían humedecerse. Hombres osados que por medio de claves amorosas les proponían las aventuras más indecentes.
No quiero escuchar tu voz, no me importa como te veas, mantengo los ojos cerrados y sin que tengas que meter tu mano bajo mi falda ya causas tus efectos. 
No puedo expresar por escrito como me gustaría ser tu amante.
Quiero humedecer esta silla de madera sin mirarte, sin escuchar tu voz. ( sólo a través del conocimiento que me entregas.)

martes, 20 de noviembre de 2012

Lo más interesante.

Te muerdes los labios. Sigue así. Sigue hablándome. Sigue. Quiero más... me encanta verte así, mírame, mírame mientras lo hago, sigue mirando, mira todo lo que me gusta hacerlo, yo sé que te gusta mirar, mira, mira, yo sé que te gusta, hazlo.

¿Haz llegado a sentir una especie de tormento de tanto sentir placer?

Sigue.

Quiero más, dámelo...sigue porfavor, sigue mirando, sigue gimiendo, sigue, me encanta verte así.


El camino es lo más interesante.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Pasajera.

Tu conectas Chile y me conectaste con el placer. Ese placer rico de conocerte. Eres sensual y lo sabes. Paraste a llevarme. Hablamos un par de cosas y te desviaste de la carretera. Que rico me lo hiciste, que rico saber que no puedo pedirte más porque esa hora paso y ahora me lleva otro.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Límite.

Una de las grandes cosas de ser soltera, es que puedo hacer lo que quiera. Si quiero me voy con el felino que me besa y mordisquea el cuello en este momento, pero si lo prefiero, llego a la cama sola y me provoco el placer yo misma. Seguro que este tipo cuando llegue a su casa hará lo mismo, la forma en que le he hablado lo hace acercarse más a mi, mordisquearme más el cuello.
Dicen que el alcohol explica lo excitada que estoy, pero no es verdad. Toda mujer lleva sus propios límites; yo misma ahora, que me río mientras el felino juega con su lengua en mis labios, podría decirle que quiero irme con el, tener todo el sexo que yo quiera y después volver a casa sin nunca más volver a verlo, sin pensar en su opinión. De hecho la única opinión que me interesa escuchar es si le gusta como me muevo, y eso es porque gran parte de mi placer depende de lo que esté gozando él.

- Ándate conmigo.

- No hoy.

1

Hello world.